miércoles, 30 de abril de 2008

Lo que el ojo no ve | La vuelta de Manchester

Normalmente un relato comienza por el principio, cierto, pero ya os explicaré el sábado como comenzó el viaje a Manchester, los detalles curiosos y las anécdotas. Creo que hoy es mejor reflexionar y, por eso, me gustaría hacer un retrato de lo que se vivió ayer en la vuelta de Old Trafford.

Como suele suceder, a la salida del campo, los periodistas nos quedamos siempre los últimos porque tenemos que esperar a que salgan los jugadores por zona mixta y después nos toca recoger.
Normalmente, la cosa no se demora mucho y coincidimos en el control del aeropuerto con los propios jugadores, el staff técnico y la directiva. Ayer no sé qué pasó pero dio la casualidad que la plantilla llegó mucho antes y ya había pasado el control. ¿Será porque se dieron prisa para evitarnos?

El caso es que servidor estaba en directo en el programa de la noche justo desde que salí del Teatro de los Sueños. Tenía que ver a los jugadores, contar las caras, conversaciones etc. Así que me colé. A lo ‘Pibito’ pasé entre la gente para pasar de los primeros y dirigirme rápidamente a la sala de espera. De hecho, cuando crucé la puerta, sólo estaban los jugadores y demás y yo.

Disimuladamente me coloqué en un rinconcito de la sala y, cuando me dieron paso, conté todo lo que estaba viendo. Ahí va.

Laporta: Primeramente estuvo hablando con José María Mesalles, representante de Samuel Eto’o. Después entabló una conversación con el presidente de la RFEF, Angel María Villar que, a parte de ponerse camisetas del Real Madrid, tenía la geta de sonreír.
Después, Laporta se sentó con Txiki y, posteriormente, hizo lo propio con Rijkaard.


Rijkaard: Sólo entrar en la sala se colocó en un rincón, justo al lado de los cristales que daban a la pista donde tenía apoyada la cabeza. Su mirada estaba completamente perdida. Después estuvo durante más de 15 minutos hablando con el presidente en un tono muy relajado. Al término de la misma se quedó mirando al suelo hasta que tocó subir al avión.

Messi: Sin duda, es el jugador que estaba más tocado. Estuvo media hora de reloj sentado sólo entre aficionados mirando al suelo. Sin levantar cabeza. Después estuve hablando con un amigo periodista que estaba a su lado. Loe levantó la cabeza y pareció interesado en lo que estábamos comentando. Yo explicaba que estuve visitando el campo del Manchester City y le enseñaba fotos a mi compañero. Messi hacía el gesto de ir mirando de refilón, hasta que le puse la cámara delante y estuvimos comentándolo un poco. Después me enseñó el recuerdo que se había llevado de Old Trafford: una rascada que todavía sangraba en la rodilla derecha. “Tranquilo Leo, te queda cuerda para rato”, le dije. Sonrió, me chocó la mano y subí al avión.

Touré Yaya: Fue el que me dio más pena. Estaba sólo, aislado en una punta de la sala. Con las manos en la cabeza y mirando al suelo. Tenía el rostro completamente desencajado. En su lamento entendí que podía estar pensando en todo el sacrificio que sólo él ha hecho. Gracias Touré.

Eto’o: Otro que tal. Sentado entre amigos suyos estaba con la cabeza alta pero con una cara de mala leche increíble. De vez en cuando mandaba algún mensaje con el móvil, levantaba la cabeza y otra vez la cara de mala uva. Después se quedó hablando con Mesalles que, cada dos por tres, hacía el gesto de vigilar a ver quien podía escuchar lo que estaban comentando. ¿Por qué sería?
Puyol: En el ranking de tocados estaría el cuarto. Se sentó justo delante de mí con un amigo. Iban comentando lo que había sido el partido mientras se tapaba la boca con la tarjeta de embarque para que no le leyera los labios. Comía chicle sin parar. De hecho, con el ansia se puso en la boca unos 4 o 5 chicles seguidos.

Henry y Gudjohnsen: Estaban sentados justo detrás de Puyol, junto con el preparador físico Albert Roca (gran amigo de Guddy). No se les veía muy afectados. De hecho, hasta el islandés gastó alguna broma. Hubo un momento en que Roca fue a comprar unas patatas, entonces quedó un hueco entre los jugadores que se aprovechó como espacio para el fotografiado. Eso parecía Port Aventura.

Valdés y Jorquera: El suplente viajó con el equipo pese a estar lesionado. Podríamos decir que es la única cosa que ha hecho bien en toda la temporada además de lesionarse. Los dos hablaban distendidamente. Valdés, con su chulería innata, perdonaba vidas con la mirada. El de Bescanó, por su lado, sonreía en algunos momentos. No hay derecho.

Deco: Sorprendentemente, también estaba completamente sólo. Con las gafas tamaño XXL, tirado hacia atrás del asiento, con la música puesta y los ojos cerrados. Aislado, como lo está en el vestuario, pensaba que eran sus últimos días con el chándal que vestía.


Xavi y Bojan: El de Terrassa estaba con amigos, novia y familia en el fondo de la sala. Con las piernas encima de la maleta, se le veía completamente relajado. Gran ejemplo de uno de los capitanes, sí señor. (Ironía, claro)
Bojan, por su lado, estaba con sus padres. Y después recibió la visita de Claudio, el amigo de Rijkaard al que dedicaré un capítulo. Por favor, que no dejen que este personaje se acerque a él.

Iniesta: Estaba triste. Aunque si yo tuviera su novia no lo estaría tanto. Hablaba con ella sentado de lado, como intentando evadirse de todo lo que se vivía allí.

Thuram y Zambrotta: Son muy amigos y ayer al ‘abuelo’ le tocó consolar al italiano. Siendo sincero os diré que se le veía bastante afectado por el regalito a Scholes. Sé que ‘Gianlu’ no es el que imaginábamos, pero ayer me dio mucha pena.

Sylvinho y Edmilson: El que me dio más rabia de toda la sala de espera fue Edmilson. Estaba justo en el centro pero parecía como si estuviera en una burbuja. Hablaba de restaurantes con el directivo Boix sin pensar que había gente escuchándole. Suerte que se va a Inglaterra.
Por su parte Sylvinho, escuchaba pero no participaba del debate. Chico listo.

Total, que aquí tenéis el retrato. Y culmino con la frase que me dijo un directivo para que veáis el sentir de la junta: “ahora hay que aguantarles (a los jugadores) porque si no, no quedamos ni quintos. A final de temporada va a haber limpieza”.
Esperemos que sea verdad.

La voz del socio | La cultura del esfuerzo


Lo admitimos. Se acabó un ciclo. No jugamos mal en Old Trafford pero no fuimos capaces de marcar un gol en 3 horas. Y además hemos jugado una pésima liga sin derrotar a los "grandes". El resultado es una travesía en el desierto durante 2 años.
El futuro inminente pasa por la renovación. Necesitamos un proyecto de un nuevo entrenador que sea capaz de motivar al grupo. Y la clave es apostar por la cultura del esfuerzo. Se acabo el "toquecito" y el "rondo".

- Queremos jugadores que sientan los colores.

- Queremos jugadores que entrenen y no pierdan la forma física.

- Queremos jugadores comprometidos y que agradezcan el apoyo de la afición (tanto si se gana como si se pierde).

Ayer, varios aficionados culés se lamentaban de la ausencia de gestos de agradecimiento por parte de los jugadores. ¡Qué mala educación! ¡Qué vergüenza! Sólo Carles Puyol se salvaba de la quema... El resto no merece vestir nuestra camiseta.

Siempre culé


Lluis Capdevila (socio F.C.Barcelona)

viernes, 25 de abril de 2008

Ori Fogg | ¡Huelva, qué bonita eres!


Si me dieran a elegir entre la mejor plaza de todos los desplazamientos en España, sin duda, me quedaría con Huelva o Almería. Sí amigos, aunque parezca mentira, ambas ciudades han conseguido que me “enamore” de ellas, sea por la noche, por el clima, por la gente… Lo que sea. Pero les pongo un 9.

En el caso de Huelva, por eso, hay un gran inconveniente y es que no tiene aeropuerto. Con lo cual, tuvimos que aterrizar en el de Sevilla y desplazarnos a Huelva en autocar. Eso es una horita y media de viaje infumable por carretera. Pero bueno, el ambiente y las bromas hacen que se te pase más rápido.

Por otro lado, y como detalle curioso, os diré que en el autocar de la prensa no estábamos solos. Nos acompañaban los familiares de uno de los directivos que, para más inri, no venían a nuestro hotel, sino que iban al de los jugadores. Un lujazo. Me pregunto: ¿Quién pagó eso?

Cuestiones retóricas al margen, a eso de las 21:20 llegábamos al hotel. Teniendo en cuenta que salimos de Barcelona a las 18:00, contamos que es un buen suplicio, y más contando que hay que trabajar, ya sea en el mismo autocar o en el hotel.

En todo caso, decidimos quedar, como siempre, a eso de las 22:30 en la puerta del hotel para catar la noche de la ciudad. Nos dirigimos al centro, por la calle Alameda Sundheim (es Huelva, lo juro). Ahí mismo hay algunos bares de tapas que están bien si el presupuesto es cortito. Aunque si queréis tirar la casa por la ventana y comer bien, os recomiendo el restaurante Portichuelo, que se encuentra en la calle Vázquez López. Allí, por 65 euros comes de lujo. Foie, jamón de bellota, revuelto de setas y jamón… y de segundo os recomiendo la Corvina, un pez autóctono que tiene un sabor muy bueno.

Con la barriga llena nos dirigimos justo delante de este mesón donde hay un bar de copas que está muy bien. Tan bien que la liamos de la manera más gorda que nos podíamos imaginar. Tanto, que salimos del local ovacionados a gritos de Barça, Barça!! Increíble.

Después hay que ir a la zona de la Alameda Sundheim donde hay unas cuantas discotecas que no están nada mal. Nosotros fuimos a una, cuyo nombre no recuerdo (os podéis imaginar por qué) que tiene dos pisos y muchas chicas guapas. Pero además está otra que se llama Consorcio que también cuenta con bastante marcha.

Corremos un tupido velo en el final de la noche y saltamos a la mañana siguiente. Me despierto a eso de las 12 y me voy a desayunar a un Corte Inglés que hay justo delante del hotel. Allí lo que se lleva es el croissant abierto y tostado para que le pongas algo dentro. Me lo como a secas. El estómago no está para lanzar cohetes.

Leo la prensa, me pongo al día y me encuentro con los compañeros que, como yo, ya están preparados para ir a la comida de directivas. Son las 14:30, hora del programa del mediodía, donde tengo que hacer una previa del partido. Me toca locutar desde el taxi. El taxista flipa un poco, porque a mi lado viaja otro compañero que, justo después de mí, entra también en directo.

Llegamos a la comida, habla mi amigo Marc Ingla. Poca sustancia, es demasiado listo. Nos vamos a comer al ladito del hotel. Hoy toca gambas. Están que te mueres.

Y después, preparados para la guerra. Nos recoge el autocar que nos lleva al Nuevo Colombino. El campo no está mal, es pequeño pero resultón (como apreciáis en la foto).


Me gusta también el detalle de poner el año de fundación del club decano del fútbol español. Eso debería estar en todos los campos, como seña de identidad. Que tome nota Laporta.


Comienza el partido. Me sitúo justo detrás de una de las porterías. Logro sentarme al ladito del foso. Porque hay foso amigos. Todo transcurre con normalidad, como ya sabéis, un nuevo desastre del Barça pese a los dos golazos de Eto’o. Acaba el partido y logro entrevistar en solitario a Camuñas. Algo es algo. Y directo a la zona mixta, por llamarlo de alguna manera.

Se trata de cuatro vallas mal puestas y 50 periodistas agolpados entre coches y aficionados que se mezclan entre nosotros para pedir autógrafos. Es intolerable. Comienzan a aparecer las primeras discusiones. Los aficionados con el ansia de tener la firmita y, nosotros con la presión de tener a algún jugador en directo y exclusiva.
Hice lo que pude. El recurso del amigo Giovani Dos Santos y el bonachón de Touré Yayá en exclusiva para Punto Radio. Algo es algo.

Tras eso, había que correr hacía el autocar porque se marchaba pitando para llegar a tiempo al aeropuerto de Sevilla. Todos cansados. El autocar lleno a rebosar. Gente en directo… esto fue un suplicio.

Llegamos al aeropuerto a eso de las 2 y, como os podéis imaginar, a Barcelona a las 4:30 aproximadamente. Recoge las maletas, coge el coche y cáscate 40 kilómetros. Y mañana… ma ma ma más!!!

Futbología 1.2 bis | Las claves de Old Trafford




Tremendo, brutal, inigualable, espectacular, magnífico... Cualquier adjetivo que pretenda definir el partidazo de la próxima semana en Old Trafford se va a quedar corto. Sin duda alguna, sobre el terreno de juego de los diablos rojos se van a juntar los dos mejores onces de Europa (almenos considerando las individualidades de los dos equipos). El resultado de la eliminatoria es del todo imprevisible a estas alturas, por lo que nos conformamos con desgranar algunas de las claves que pueden decantar la eliminatoria de un lado o del otro:

1.- El once de Ferguson: en mi opinión Sir Alex Ferguson va a introducir algunos cambios respecto al once que presentó en el partido de ida. En defensa es probable que introduzca al central Vidic en lugar de Hargreaves. Brown o Gary Neville pasarían a ocupar el lateral derecho. Con ello el equipo inglés aumenta su potencial aéreo en las jugadas a balón parado (uno de los puntos débiles blaugrana). El centro del campo lo formarían Carrick, Scholes y Anderson (en lugar de Park) con el objetivo de dominar la posesión del balón (la mejor manera de frenar al equipo culé) y a su vez facilitar la llegada de balones a sus tres hombres de ataque (uno de sus principales problemas en el partido de ida del Camp Nou). Finalmente yo apuesto por una delantera formada por C.Ronaldo en la derecha, Rooney por el centro y Giggs por la izquierda. Un 4-3-3 que garantizaría un partido abierto y con goles. Veremos si esta es la apuesta del veterano mister escocés.

2.- El once de Rijkaard: no espero grandes novedades en el bando azulgrana. En defensa, la baja obligada por sanción de Márquez la va a suplir Puyol. Bajo mi punto de vista ese va a ser el gran problema del Barça en Inglaterra. La baja del mejicano deja sin ningún jugador atrás con cualidades para sacar el balón. Si el Manchester presiona arriba, el Barça sufrirá. En el centro del campo es donde más dudas tengo. Algo me dice que Iniesta o Xavi van a ser los sacrificados para dar entrada a Henry en el ataque. Touré y Deco son fijos. Finalmente, el ataque lo formarían Messi, Eto'o y el citado Henry. Una alineación equilibrada, aunque insisto en que si el balón no llega rápido a los centrocampista, el Barça va a sufrir. Es fundamental que se juegue con las líneas muy juntas para favorecer la velocidad de circulación del balón, y para evitar que jugadores como Anderson puedan pensar y encontrar espacios en las espaldas de la defensa. Además, serán vitales las ayudas a los laterales que deben hacer Iniesta, Deco y Touré ante jugadores desequilibrantes como C.Ronaldo. La referencia debería ser el planteamiento que se hizo hace dos años cuando se ganó 1-2 en Stamford Bridge.

Sólo faltan 4 días. O mejor dicho: aún faltan 4 días...

Por cierto! La foto que acompaña esta opinión no es casualidad. Alguien muy próximo a mi tuvo un sueño hace 3 meses. Que se cumpla.

jueves, 24 de abril de 2008

El día… | … que entrevisté a Cristiano Ronaldo


Ayer hubo partidazo en el Camp Nou. ¿Alguien no lo sabe? Y entre las estrellas que había sobre el césped estaba Cristiano Ronaldo. Qué os voy a contar sobre él que no sepáis. Que le llamaban Kluivert de pequeño, que su ídolo era Maradona y ahora le gustan Figo y Henry, que su película favorita es Soldado Universal, que le encanta Ricky Martin… Cosas curiosas, sí, pero más me sorprendió su actitud ante los medios.
Ayer, justo después del partido, después de fallar un penalty, después de recibir los pitos de 95.000 personas, Cristiano Ronaldo dio la cara. Apareció el último por la zona mixta dedicada al Manchester, vestido con el traje oficial del equipo inglés (que bien parece un atuendo de colegio mayor) y con rostro serio. Parecía imposible que hablara, pero se paró justo a mi lado.
Llevaba seguridad personal, un “cabeza hueca” que no me dejaba ni acercarle el móvil. Las preguntas eran en inglés, así que yo tenía la ‘difícil’ labor de cortar las preguntas, que se girara (porque acabé justo detrás suyo), y que me respondiera en algo inteligible.
Pues bien, a la primera lo conseguí. Se giró, se me quedó mirando, y me respondió sin problemas a 5 preguntitas. Lo justo para vender que Punto Radio ha hablado con el crack. Le pregunté por el penalty, a lo que me respondió que no se le podía crucificar. También me comentó que el partido de vuelta va a ser muy disputado. Y finalmente me sonrió a la pregunta de si vendría al Barça o al Real Madrid. “No te puedo contestar a esto”, me dijo.
La sensación que tuve fue curiosa. Verle en las revistas, en los periódicos y, como no, enfundado en la zamarra red en Old Trafford y tenerlo delante me hizo estar un poco nervioso, lo reconozco. Soy periodista pero no soy una piedra.

Por cierto, que ya podrían aprender algunos como Ronaldinho, que no abre la boca desde agosto…

miércoles, 23 de abril de 2008

La Tribunona: Barra Libre


Días complicados para el fútbol. Si es que la gran mentira de este deporte la escriben los propios futbolistas. Después de una temporada lamentable, ayer al FC Barcelona le da por jugar bien y aplastar; en cambio, después de ir de sobrados por los campos de medio mundo, a los jugadores del United no se les ocurre otra cosa que salir acobardados al Camp Nou... ¡Y a su estrella le da por fallar penalties! Alguien tiene que hacer algo porque el mundo del revés podría ser mortal. ¿Cómo sería una Liga de esa manera? Imaginaos...

El Real Madrid sería el Levante, y viceversa: los de Schuster estarían locos de atar, peleados unos con otros y obcecados con Pedja Mijatovic pensando en su proyecto del próximo año en Segunda. Perdón, Liga BBVA, que ahora tiene caché. Con Robben lesionado cada dos partidos, con Robinho de juerga cada tres días y con el alemán enfadado cada viernes en rueda de prensa uno se pregunta si esto es ficción o realidad. En cambio, los granotas estarían como líderes pensando en el alirón del domingo. Eso sí, con fichas como las de Rubiales (cobra más de un millón de euros al año, no es broma) uno se pregunta si el próximo año el Levante sería cabeza de serie en la Champions...

El Atleti lucharía por la permanencia y el Zaragoza por la Champions. Al menos era lo que pronosticaba alguno a principio de la temporada. ¿Cómo se come que un equipo sin centro del campo, defensa, porteros ni entrenador siga cuarto? Pues porque los demás se lo están dejando en bandeja y esta Liga es la de menos nivel de la última década. El Atleti no se merece Europa este año, pero está ahí. Por el contrario, el Zaragoza estaría asentado cómodamente en el tercer puesto gracias a Aimar, Ayala, D´Alessandro y Milito. ¿Son las altas horas de la madrugada o es que sólo juegan argentinos en la tierra más maña de la Península? Parece que sí, así les va.

Sevilla y Valencia, polos opuestos. Viendo cómo dejó en su día Juande Ramos al Sevilla por todo lo que pasó dentro y fuera del campo a uno no le hubiera extrañado nada que el Sevilla FC se hundiera en la tabla. Chapó por la superación de Jiménez y los suyos, precisamente algo que le ha faltado al Valencia. Con todo lo que ha supuesto Koeman para el Turia... ¿Trasbase sí o no? Me da igual: holandés, a la puta calle.

¿Realidad o ficción? Que cada uno se quede con lo que quiera, pero lo que es cierto es que este año la Primera División ha sido tan rara y extraña que todo puede ocurrir. La imaginación del que escribe tiene hoy barra libre y ve campos llenos en los 20 equipos de Primera, ve a los españoles presentes en todas las competiciones europeas, observa cómo mega estrellas de renombre se pelean por jugar en España y ve a la Premier League y al Calcio a años luz de distancia. Los sueños, sueños son... Menos mal que esto va por ciclos.

martes, 22 de abril de 2008

Lo que el ojo no ve | Adiós Maradona

Estos días habréis leído que hay un personaje que ha dejado su trabajo. Es Joan Sabaté, el Maradona de La Rambla, un personaje especial con una historia bonita, preciosa, diría yo. Se retiró el pasado 16 de abril en su espacio mítico: delante de la Fuente de Canaletas. Allí asistieron muchos medios de comunicación, y entre todos tejieron la historia de este mito. Es por eso que habréis leído todos lo mismo, sea el periódico que sea.
Yo en cambio, tuve la “suerte” de hacerle de chofer. Me explico. El viernes pasado, mi jefe le hizo una entrevista y, como no tiene transporte, tuve que llevarle yo a la radio. Durante el trayecto hablamos mucho y me contó absolutamente todos los detalles de su vida. Algunos los omitiré, pero la historia estará entera. Os cuento.


Este señor nació hace poco más de 65 años en Sant Feliu de Llobregat. De pequeño, como todos en esa época, no pudo estudiar. Es por eso que me pide si podemos hablar en castellano porque se expresa mejor. No hay problema, obviamente.

Me cuenta que cuando era jovencito jugaba a fútbol de maravilla. Era extremo derecho, del estilo ‘pibito’, con mucha técnica y velocidad. Se le daba tan bien que podría haber sido una estrella, de hecho, fue profesional en el Ibiza cuando la tercera división española tenía solera. Pero se perdió. Se encontraba muy solo en la isla y decidió dejar el equipo para probar suerte en Barcelona. Hizo alguna prueba en el Barça y el Espanyol, pero no fructificaron.

Para vivir, tuvo que ponerse a trabajar. Lo hizo en el sector metalúrgico, en una empresa donde le contrataron con el favor que jugara en su equipo de fútbol durante un tiempo. No hubo problema para él. Vivía relativamente bien. No le gustaba lo que hacía pero podía subsistir.

Entonces se enamoró. María le robó el corazón. Pero la cosa no podía ir tan bien. A Joan le echaron del trabajo y, como había dedicado su infancia al fútbol, no sabía hacer absolutamente nada. Se hundió. No sabía que tenía que hacer. Salía por la noche, bebía… en definitiva, se dejó. Entonces es cuando apareció la mala uva de su mujer. Le metió una bronca espectacular y, después, le abandonó. Se marchó de casa dejándole tan sólo 15.000 pesetas.

Se quedó completamente solo y en su cabeza retumbaban las palabras de su mujer diciéndole: “Joan, no sirves para nada, tenías una carrera de futbolista que tiraste por la borda, no eres nadie…”. Y se puso a pensar. Llegó a la conclusión que tenía que hacer algo para que María se sintiera orgullosa de él. Pensó, y vio que lo único que alguna vez supo hacer era jugar al fútbol. Hacía exactamente 17 años que no le daba un puntapié al balón. Y se puso a practicar.
En primer lugar pensó en hacer el récord de toques. Pero eso estaba muy visto. Así que decidió rizar el rizo y probar con lo de dar toques sentado.

Se pasó día y noche dándole al balón. Se iba a La Rambla a ganarse el dinero necesario para mal vivir. Hasta que se vio capaz. El pobre llamó a la prensa y nadie le hizo caso. Su historia no era creíble. Así que optó por llamar a la puerta del ayuntamiento de Sant Feliu, que le dejó el pabellón municipal para probar de batir el récord. Obviamente, con tesón, lo logró. A partir de ahí le salieron varios bolos por distintas partes de España y del mundo.

A todo esto, un día quedó con María para tomar un aperitivo. La mujer accedió. Bajaron al bar de cerca de casa. Y allí se le acercó el camarero y le dijo a Joan: “perdone, me podría firmar un autógrafo para mi hijo, que es un fan suyo?”. Curiosidades de la vida, la cosa no estaba ni mucho menos preparada.
Entonces María, sorprendida, le preguntó qué estaba pasando. Joan, entre chulito y orgulloso, le mostró los periódicos donde había salido por su récord y los contratos que tenía firmados para hacer espectáculos. María se quedó helada. Tanto, que no tuvo otra opción que caer rendida ante los pies de un hombre que, de la nada, había conseguido un reconocimiento a su fuerza, a su espíritu, a sus ganas de sentirse querido. Joan recuperó a María, como no. Bonito. ¿No?

Después viene la historia que todos conocemos. La del Maradona de la Rambla. Ese señor que daba toques a un balón sin parar vestido con la camiseta del Barça o de la selección catalana. Ese personaje que fue detenido por jugar al fútbol en la Rambla cuando existía una ley que lo prohibía. Ese futbolista que tras ser liberado recibió el apoyo de 10.000 firmas para que pudiera ocupar ese rinconcito de delante la Fuente de Canaletas. Ese hombre a un balón pegado. Por cierto, que el balón tiene nombre. Como no, se lama María.

El 16 de abril de 2008 diste tus últimos 20 toques, uno por cada año que has regalado tu fútbol. ¡Gracias y hasta siempre Maradona!